En la aldea de Maus de Salas, en el
concello de Muiños pueden verse algunos de los dólmenes más
importantes y hermosos de Galicia. Se trata de A Casola do Foxo y A
Casiña da Moura. Situados a ambos lados de la cabecera del Embalse
de Salas, son de visita imprescindible. A Casiña da Moura es el
primero que nos encontramos y es espectacular. Pensar que lleva ahí
miles de años se hace casi inimaginable. Para ver A Casola do foxo
tenemos que cruzar al otro lado del embalse, por encima de la presa
que contiene las aguas. El paisaje es sublime y los espesos
nubarrones que cubrían el cielo lo hacían aún más sobrecogedor.
Justo al otro lado se encuentra primero los restos de una estructura
circular inmensa de piedras. Se trata del Foxo do Lobo. Aquí atraían
a los lobos para cercarlos y darles caza en la antigüedad. Se
aprecia perfectamente la enorme circunferencia de piedras, que debía
de tener una considerable altura para evitar que escaparan los lobos.
Y unos metros más lejos está A Casola do Foxo, llamada así por
estar tan cerca del Foxo do Lobo. No es tan grande como su compañero
de la otra orilla, pero su entorno le dota de una belleza sin duda
superior. Bajo mi humilde opinión, es el más hermoso de los que
hemos visto hasta el momento, pues rodeado de naturaleza salvaje, con
las aguas del embalse de fondo y las montañas del Xurés abarcandolo
todo es una imagen mágica, de postal. Sólo la contemplación de
esta maravilla ya justifica un viaje a esta zona de Ourense.
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jueves, 18 de abril de 2019
Dólmenes del embalse de Salas. Muiños. Ourense
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Ourense
lunes, 27 de octubre de 2014
Mámoas de As Cabanas. Nogueira de Ramuín (Ourense)
En el Concello de Nogueira de Ramuín,
cerca de Luintra, podemos ver un conjunto de siete túmulos
funerarios de miles de años de antigüedad. Llamados mámoas, estos
enterramientos están esparcidos por una planicie en un alto a unos
700 metros de altura. Desde aquí se divisa buena parte de la comarca
y eso debió de influir a la hora de elegir esta ubicación. Estos
lugares están siempre rodeados de leyendas y se creía que
albergaban tesoros, debido a lo cual muchos de ellos fueron
expoliados. Paseando por entre curiosas formaciones rocosas podemos
ver los restos de las antas que formaban parte de la antigua
necrópolis. Sin duda un lugar para ver y dejar volar la imaginación.
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