Después de dos años sin poder
celebrarse de cara al público a causa de la pandemia, este 2022 la
Serra da Capelada ha vuelto a llenarse de gente para disfrutar de una
de las tradicciones más representativas de Galicia: A rapa das
bestas.
Desde media mañana empiezan a reunirse
las diversas manadas de caballos salvajes que viven en estos montes.
Cientos de caballos y pequeños potros son conducidos al interior del
Curro, un enorme cerco de madera con forma redonda donde los
aloitadores separan a los potros para que no se dañen . El
espectáculo comienza cuando van eligiendo a los caballos y entre un
grupo de hombres lo inmovilizan mientras otro le corta las crines y
el pelo de la cola. Así se consigue sanearlos y desparasitarlos. El
ambiente festivo no disminuye para nada la sensación de estar
viviendo un rito ancestral. Los aloitadores están hechos de otra
pasta, porque hay que tener mucho valor para meterse dentro del curro
con cientos de caballos galopando intentando no ser atrapados. Desde
fuera, pegados a los tablones de madera se siente la enorme fuerza de
la manada, y cuando chocan contra las protecciones todo el curro
tiembla. Los caballos lanzan coces y se pelean entre ellos. Algún
revolcón de los aloitadores provoca momentos de tensión entre los
asistentes, pero todo queda en un susto.
Es un gran espectáculo. Hombres y
bestias en uno de los imprescindibles de la cultura inmaterial de
Galicia.