Al pasear por las pequeñas y estrechas
calles de Combarro, te adentras en un pueblo pesquero que conserva
casi intacta su antigua esencia.
Declarado conjunto histórico-artístico,
es uno de los pueblos más singulares y bellos de Galicia.
Famoso por su aglomeración de hórreos,
la mayor parte de ellos están en primera línea de mar, con las
pequeñas casas de los pescadores justo detrás, construidas sobre un
afloramiento rocoso.
En otros lugares de Galicia también
hay un gran conjunto de hórreos, pero están mucho más dispersos,
por lo que en Combarro cada pocos pasos encuentras uno, ya que hay
mas de treinta.
Lugar de gran turismo debido a su
belleza, muchas de las antiguas casas son restaurantes donde se
puede comer un marisco excelente. Hay que destacar también sus
cruceiros, verdaderas obras de arte en piedra.
Fue un paseo especial, aderezado además
con el sonido de los cohetes que estaban lanzando, supongo que por ser
el día de la Inmaculada. Multitud de pequeñas tiendas donde podías
comprar desde un souvenir hasta un albariño cosechero, licores
caseros y todos los productos típicos de la zona, se apiñan por las
callejuelas de un pueblo que transmite su alma marinera en cada uno
de sus rincones.
Un ejemplo de la arquitectura popular
marinera, es sin duda uno de los pueblos más especiales de toda la
costa gallega.
